martes, octubre 03, 2006

TENGO UN CORAZON TENDIDO AL SOL



Aunque soy un pobre diablo
sé dos o tres cosas nada más
sé con quien no debo andar
también sé guardar fidelidad
sé quiénes son amigos de verdad
sé bien dónde están
nunca piden nada y siempre dan.

Víctor Manuel


Yo creí que no iba a volver a funcionar. Que estaba inválido, que su mustiedad iba a durar siglos. Y estaba bien así, sin sentir: sólo preocupándome egoísta y hedonistamente de mí. Jugando como se hace cuando no hay mucho más por hacer. Leyendo en la soledad de mi cubil, derramando el cariño en una gata y haciéndome la linda con fulanos y sutanos sin demostrar nada, ni entregar nada, porque en definitiva, nada era lo que sentía.
Sintiendo que la vida conmigo basta, gozando de mi maravillosa libertad, de mis amigos que son muchos, y que están conmigo en mis gozos – y por ende alentaban mi hedonismo diario- y en mis melancolías infinitas- que nunca son infinitas, gracias a ellos-.
Cuando nada podía ser mejor, y sólo me relamía bajo el sol, cuando el jolgorio prometía no extinguirse, y cuando la vida era fiesta y sólo bastaba para ello abrir las cortinas por la mañana, mirarme al espejo y verme entera, ocurrió lo menos esperado: apareció un mengano.( Reapareció, debiera ser el término justo).
Tiene cara y ojos de mengano, carácter de mengano, cabello de mengano. Y lo más importante: unas bellas manos de mengano.
Pude entrever que lleva consigo cicatrices de heridas menganescas, posiblemente tan grandes y bellas como las mías.
Y ahí estaba yo, que soy una mengana cualquiera, con piernas de una mengana común y silvestre, y manos y cara y cabello negro de mengana gatuna cualquiera, otra vez sintiendo.
Pum, pum, latió despacio. PUM, PUM, más fuerte y más claro, para que me diera cuenta de que estaba ahí en mi pecho. PUM, PUM, PUM, PUM, PUM, PUM, para celebrar que volvía a funcionar, como el corazón del hombre de lata que no podía sentir, en El Mago de OZ.
Las extremidades de esta gata mengana temblaron. Y la voz se hizo más cantante que nunca, especialmente un día de esos, cuando sin quererlo vió lo que supuestamente no debía ver: su alma. El alma de mengano.
Era entera, tranquila, solitaria y libre. De esas completitas de verdad. Esas almas que no necesitan parches curitas, ni vendas. Que se sanan solitas. Y me sentí reflejada, un poquito reflejada, recordando cómo me relamí cierta herida a tajo abierto que sin querer queriendo, pero queriendo mucho, alguien me hizo por ahí. Es que yo tampoco uso parches curitas.
Y de pronto yo era un corazón tendido al sol, como siempre, como nuevo. Y esta vez volvía a sentir eso: PUM, PUM, PUM, PUM, especialmente si escucho, veo o imagino a mengano, con sus miedos y su alma linda. Y con esa coraza mengana que eso sí, yo trato de sacarme a veces, para ver si me imita, pero él tercamente no lo hace. Reconozco que, sin quererlo, a veces se le sale una parte y puedo ver su almita ahí, pero sólo un poquito. Por el momento, con eso basta.


5 comentarios:

Barbaridad dijo...

yiaaaaaaaaa.....
oh lala!!!
quien seria el famoso mengano?

con respecto al acto devorativo: debido a ciertos sentimientos que no se quieren apagar, me veo en la obligacion de abstenerme...mi amor esta en Chile, mis amigos, mi casa, mi vida...

volvere.

Dalia Rojas dijo...

Primero: jamás diré el nombre de Mengano por este medio. jamás, eso es muy feo. (pero te puedo contar por mail)
Aunque esto último, que va en paréntesis, da lo mismo , porque tampoco lo conoces.
Con respecto a esos sentimientos devorativos. Siempre se pueden apagar y desaparecer, sólo hay que tener fuerza de voluntad y claridad con respecto a lo que NO quieres para ti y tu vida bella.
Eso no no quita que no TENGAS ( you must)que volver a Chilito para ver a quienes te queremos musho.

clavelina dijo...

hmmm...Mengano? mengano con armadura...los hombres con miedo son los peores. Como dice Bosé, no hay un puto corazón que valga la pena. Y son todos iguales.
Me ancanta tu blog gatuno, saludos.

Papelucho dijo...

dos se van tres llegan. que bueno veros en letras fuera del diario mas fome del mundo.

Dalia Rojas dijo...

jajajajaj, pero esto, mi estimado Salazar ampoco es la fiesta cantante y reinante. Aunque claro, no es el puto diario...cariños.